Don José de 61 años de edad logro graduarse de 9° grado con mucha perseverancia y sacrificio
"Mingo" como es conocido manifiesta no a ver podido estudiar por que trabajo desde pequeño y más tarde se perdió en el alcoholismo, hasta que se acerco a las cosas de Dios y comenzó a ganarse la vida vendiendo productos en buses de la zona oriental.

“Mingo” como es conocido manifiesta no a ver podido estudiar por que trabajo desde pequeño y más tarde se perdió en el alcoholismo, hasta que se acerco a las cosas de Dios y comenzó a ganarse la vida vendiendo productos en buses de la zona oriental.
José Domingo Navarrete, de 61 años, se ha convertido en un ejemplo de superación tras convertirse en el estudiante de mayor edad que se ha graduado de noveno grado en el Centro Escolar Susana Rodríguez viuda de Duke, de Ciudad El Triunfo, departamento de Usulután.
El pasado 23 de noviembre, Mingo, como es conocido, recibió su diploma de noveno grado y otro más como reconocimiento a su perseverancia.
El sexagenario se gana la vida vendiendo diferentes productos en buses de la zona oriental, por lo que la única forma que tenía de estudiar era de noche, y así lo hizo, apoyado por la maestra Rosa Elena Navarrete, quien le ayudó a mejorar su lectura y escritura.
El sexagenario afirmó que nunca pudo estudiar porque trabajó desde pequeño y más tarde se perdió en el alcoholismo durante 20 años, hasta en el 2000, se acercó a la iglesia católica y se “convirtió en un hombre nuevo”, dijo.
“Yo nunca estudié, mis tíos solo la cuma me daban para trabajar, pero en el 2018 cuando regresaba de Nicaragua de ver a una de mis hijas, le pregunté a Dios que sería de mi, y yo entendí que tenía que estudiar y le hice caso”, contó Domingo.
Al siguiente año, cuando inició las gestiones para estudiar le hicieron varias pruebas de conocimiento y fue aceptado para cursar tercero y cuarto grado, afirmó. Meses más tarde, nuevamente fue evaluado por los docentes y está vez pudo pasar de cuarto a séptimo grado, y en 2020 inició sus estudios de tercer ciclo.
“Dios responde, pude terminar mi noveno grado y hasta en la banda de la escuela salí, aunque siempre fui el más viejo de la escuela. Los maestros me apoyaron”, aseguró Domingo.
Ahora, su meta está puesta en iniciar su bachillerato general en el Instituto Nacional Ernesto Flores, en Ciudad El Triunfo, y por supuesto graduarse.
“Al finalizar mi bachillerato quisiera seguir estudiando en la universidad, pero por cuestiones económicas y falta de tiempo quizás no lo pueda cumplir. Aunque la intención está en mi corazón porque quisiera ser profesor y ayudar a otros como mis profesores me han apoyado a mi”, manifestó.
Y es que para Domingo, el respaldo incondicional de sus maestros fue vital para poder terminar su educación básica, y no duda en agradecerles.
“Este logro va dedicado a los profesores que se enfocaron en mí y me dieron su gran apoyo. También lo dedico al pueblo de El Triunfo que me apoyó, y también se lo dedico a mi familia, que vean el ejemplo que con esfuerzo los objetivos se logran y que nada es imposible”, manifestó.
Domingo es padre de seis hijos que procreó en sus tres matrimonios, pero actualmente vive solo y a diario sale a vender a diferentes ciudades del país para poder sobrevivir.
“Nunca es tarde para comenzar a prepararse. En el camino siempre se encuentra uno con personas que lo respaldan, lo apoyan, y eso hace que uno no pierda el interés en sus propósitos”, expresó.
Domingo cuenta con la admiración de sus vecinos y las personas que lo conocen por su logro académico y el esfuerzo que esto le implicó. También sus exmaestros están complacidos por su superación.
Ramón Hernández, subdirector de la escuela, aseguró que fue un alumno ejemplar ya que nunca faltaba a clases, aunque trabajara todo el día o el clima no fuera bueno. Añadió, que tras conocer la historia de Domingo ha aumentado la matrícula nocturna en la institución, principalmente de madres solteras.




