León XIV pide que el transporte de cereales no sea rehén de la guerra entre Rusia y Ucrania
Durante su mensaje posterior al rezo del Ángelus, desde la ventana del Palacio Apostólico y antes de acudir al hospital donde este día será sometido a una cirugía, el pontífice lamentó las víctimas y la destrucción provocadas por el conflicto.
El papa León XIV hizo un nuevo llamamiento a la paz entre Rusia y Ucrania y pidió a las partes en conflicto que garanticen el transporte seguro de cereales por el mar Negro, al advertir que las consecuencias de la guerra afectan especialmente a las poblaciones más pobres del mundo.
Durante su mensaje posterior al rezo del Ángelus, desde la ventana del Palacio Apostólico y antes de acudir al hospital donde este día será sometido a una cirugía, el pontífice lamentó las víctimas y la destrucción provocadas por el conflicto, así como sus repercusiones en países vulnerables que dependen de las importaciones de alimentos.
“La guerra en la martirizada Ucrania sigue causando sufrimientos también mucho más allá de sus fronteras, sobre todo en los países más pobres, donde tantas personas dependen de las importaciones de cereales”, expresó León XIV. Además, insistió en que “el pan de cada día de millones de personas no puede ser rehén de la guerra”.
El aumento de los precios de los alimentos, los fertilizantes y los recursos energéticos agrava la inseguridad alimentaria en naciones como Somalia, Sudán, Venezuela, Líbano y Yemen, que dependen en parte del suministro de cereales procedentes del extranjero.
Papa pide prevenir accidentes laborales
En su mensaje, León XIV también se refirió a la 76.ª Jornada Nacional por las Víctimas de los Accidentes Laborales, celebrada en Italia, y expresó su solidaridad con las personas que han perdido la vida o han resultado heridas mientras desempeñaban sus labores.
El pontífice saludó a la Asociación Nacional de Trabajadores Mutilados e Inválidos del Trabajo y alentó los esfuerzos destinados a fortalecer la prevención y garantizar condiciones laborales más seguras.
Finalmente, el papa recordó la beatificación de Maria Ignazia Isacchi, celebrada en Mantua, Italia, por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos.
Isacchi fundó la Congregación de las Hermanas Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús de Asola, en Lombardía, y dedicó su vida a la educación de jóvenes y a la atención de familias desfavorecidas, especialmente de quienes enfrentaban mayores necesidades.
León XIV destacó su ejemplo de caridad y servicio, e invitó a los fieles a seguir su legado para convertirse en testigos del amor evangélico hacia todas las personas.




