Mauricio Funes y Munguía Payés podrían pasar entre 14 a 18 años en prisión por la tregua entre pandillas
El juicio contra ambos exfuncionarios está previsto que finalice este viernes 12 de mayo, por ser acusados de ser los principales promotores de la tregua entre pandillas en el primer Gobierno del FMLN.

El expresidente Mauricio Funes y el exministro de Justicia y Seguridad, David Munguía Payés podrían pasar entre 14 a 18 en prisión, si son encontrados culpables y el juez les impone las penas máximas por cada uno de los delitos que la Fiscalía General de la República les atribuye en el caso la tregua entre pandillas.
El juicio esta previsto que finalice este viernes 12 de mayo en el Juzgado Especializado de Sentencia C de San Salvador por el caso que vincula a exfuncionarios y jefes pandilleros.
Ambos funcionarios son acusados por tres delitos; el primero es agrupaciones ilícitas y tiene que ver con haber promovido, facilitado y favorecido a las pandillas con el proceso de la tregua.
El segundo delito que se les imputa es actos arbitrarios, según la Fiscalía hubo un exceso en sus facultades para autorizar el traslado de reos desde el penal de Máxima Seguridad a otros reclusorios cuando los indicados para avalarlo eran los jueces de vigilancia penitenciaria.
Y el último ilícito que cometieron es el incumplimiento de deberes, el cual lo cometieron porque en su calidad de funcionarios públicos omitieron y no hicieron nada para detener las serie de ilegalidades que se estaban dando a raíz de la tregua.
El ministerio público, además explicó que el expresidente Funes enfrenta la vista pública por agrupaciones ilícitas e incumplimiento de deberes. Por el primer delito puede llegar a recibir entre tres y seis años de prisión, el artículo 345 vigente para cuando se dieron los hechos reprocha promover, ayudar, facilitar y favorecer la conformación o permanencia en las agrupaciones, asociaciones u organizaciones.
Mientras que el incumplimiento de deberes es castigado con cárcel de cuatro a seis años y se incrementa en dos años, si ese ilícito da lugar a un hecho delictivo, que fue lo ocurrido con Funes, según la acusación Fiscal. En caso que fuera condenado se le aplicaría la pena máxima de 14 años por los dos delitos.
Mientras que David Munguía Payés, además de los dos ilícitos que se le atribuye a Funes, también deberá responder por el delito de incurrido en actos arbitrarios castigado con prisión de dos a cuatro años, lo cual indica que si llegara a ser condenado a penas máximas por cada delito, podría recibir 18 años de prisión.
Por otra parte, las investigaciones fiscales apuntan que entre los privilegios que el gobierno de Funes otorgó a las pandillas fue el traslado de los principales cabecillas de la Mara Salvatrucha y Pandilla 18 recluidos en el penal de máxima seguridad hacia penales comunes. Testigos han llegado a confirmarlo al juicio.
Las pandillas exigieron además, que en cada una de las celdas se les instalara electricidad para poder utilizar aparatos electrónicos y recargar los teléfonos celulares que se les iba permitir ingresar para mantener comunicación.
Los penales de pandillas se convirtieron además en centros de explotación sexual porque se les permitió que ingresaran mujeres y menores de edad a prestar servicios sexuales cuando se organizaban fiestas entre ellas para el día de los reos, la visita íntima se amplió y se modificó el horario para que las parejas de los pandilleros ingresaran a cualquier hora del día, así ha quedado establecido con testimonios de testigos.




