¿Sabe usted que es el virus de Marburgo, primo del Ébola y mortal detectado en África?
La enfermedad tiene un periodo de incubación de 2 a 21 días, según la OMS, y después manifiesta sus síntomas de forma repentina, con una fiebre fuerte, cefaleas intensas y gran malestar.

Según estudios, el virus de Marburgo es primo del Ébola ligeramente menos mortal para el que no hay vacunas ni tratamiento. Detectado recientemente en Guinea, se manifiesta por una fiebre aguda acompañada de hemorragias externas e internas, con una tasa media de mortalidad del 50%.
Este virus surgió y conocido antiguamente como fiebre hemorrágica de Marburgo, fue bautizado por la ciudad alemana donde se detectó por primera vez, en 1967, en un laboratorio cuyo personal estuvo en contacto con monos con la enfermedad, importados de Uganda. Cabe destacar que en el mismo año se detectaron otros dos focos en laboratorios de Fráncfort, Alemania, y en Belgrado (Yugoslavia, hoy Serbia). Siete personas murieron por la enfermedad.
¿Cuál es la forma de contagio?
El virus forma parte de la familia de los filoviridae (filovirus), como el Ébola (con el que comparte numerosas características), y se transmita al ser humano a través de los murciélagos de la fruta (rousettus), habitualmente considerados como los huéspedes naturales de este virus.
Se contagia entre humanos por el contacto directo de los fluidos corporales de las personas infectadas, o con superficies o materiales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Sintomatología
Los primeros síntomas de la enfermedad por virus de Marburgo son dolores musculares, dolor de cabeza y conjuntivitis, seguidos de malestar en la garganta, vómitos, diarreas, erupciones cutáneas y hemorragias.
Esto hace que sea difícil distinguir esta enfermedad de otras patologías como el paludismo, la fiebre tifoidea, el cólera u otras fiebres virales hemorrágicas.
La enfermedad tiene un periodo de incubación de 2 a 21 días, según la OMS, y después manifiesta sus síntomas de forma repentina, con una fiebre fuerte, cefaleas intensas y gran malestar.
Hasta el momento, no hay ninguna vacuna, ni ningún tratamiento homologado. Según la OMS, se están desarrollando varios tratamientos a base de productos sanguíneos, terapias inmunitarias y tratamientos con medicamentos.
La rehidratación por vía oral o intravenosa y el tratamiento de los síntomas específicos mejoran la tasa de supervivencia. La tasa de mortalidad varió del 24% al 88% durante las anteriores epidemias, en función de la fuente viral y de la gestión de los casos.
“Para evitar la propagación masiva del virus de Marburgo hay que atajarla ya”, afirmó Matshidiso Moeti, directora regional de la OMS para África.
Para ello, el investigador y responsable del departamento de virología del Instituto Pasteur en Dakar, Ousmane Faye, considera que “hay que reforzar la vigilancia, identificar todos los contactos próximos para poder aislarlos por si desarrollan la enfermedad, evitando así la transmisión”.




