Padre trans rechaza ser llamado “madre” por dar a luz a su bebé: “El embarazo no me pareció femenino”
“Lo único que me puso disfórico acerca de mi embarazo fue la falta de género que me sucedió cuando recibía atención médica. Incluso con una barba llena, un pecho plano y un marcador de género ‘masculino’ en toda mi identificación, la gente no pudo evitar llamarme ‘mamá’”, relató Bennett Kaspar-Williams.
Ya los prejuicios hacia las familias diversas quedaron en el pasado. Gracias al trabajo de organizaciones y activistas, la comunidad LGTBIQ+ cuenta cada vez con mayor libertad para formar familias que no eran típicas en tiempos más conservadores.
Así es el caso de Bennett Kaspar-Williams, un hombre trans de 37 años de Los Ángeles quien recientemente dio a luz a su primer bebé junto a su esposo, Malik. Se conocieron en 2017 y se casaron en 2019 con un deseo en común: tener hijos. Sin embargo, para ello Bennett tenía que interrumpir su tratamiento hormonal que había empezado en 2014.
Fue así como Bennett dejó las dosis de testosterona y sus ovarios volvieron a funcionar con normalidad. Sin embargo, para ese momento ya se había sometido a distintas cirugías para cambiar la apariencia de la mitad de su cuerpo incluyendo sus senos, pero afortunadamente aún no los genitales.
“Fue realmente liberador. Tenía la sensación de que era algo que tenía que hacer, pero nunca tuve un odio a mí mismo hacia mis senos, como algunas personas trans. Pero nunca podría haber anticipado el alivio que sería verlos desaparecer. Era un gran peso de mis hombros“, dijo Bennett, según reseñó Daily Mail.
Así partió el viaje al mundo de la paternidad. Después de poco tiempo intentándolo, quedó en estado de embarazo y de esa forma pudo llegar al mundo Hudson, su pequeño que nació por cesárea en octubre de 2020.
“Siempre supe que existía la posibilidad de que mi cuerpo lograra un embarazo, pero no era algo que quisiera hacer hasta que aprendí a separar la función de mi cuerpo de cualquier noción de género. Una vez que aprendí a pensar en mi cuerpo como una herramienta y no como una colección de estereotipos de género”, expresó.

“Me di cuenta de que podía ser la persona que quería y traer un niño al mundo. Nadie puede saber realmente si es posible tener hijos hasta que lo intentas; nacer con útero no hace que concebir o tener un hijo sea una certeza”, agregó.


Pero Bennett quiere dejar su cuerpo así como está, sin cambiar el resto. “La cirugía de la mitad inferior está fuera de la mesa. No tengo disforia con esa parte de mi cuerpo”, dijo.

Algo que criticó duramente es que, a pesar de ser considerado un hombre, el personal médico se refería a él como “mamá“, en términos femeninos. Todo esto a pesar de su aspecto masculino.


“Lo único que me puso disfórico acerca de mi embarazo fue la falta de género que me sucedió cuando recibía atención médica. Incluso con una barba llena, un pecho plano y un marcador de género ‘masculino’ en toda mi identificación, la gente no pudo evitar llamarme ‘mamá‘, ‘madre’ o ‘señora’”, confesó.
De hecho, para Bennett el quedar estado de embarazo no es algo de mujer para él. “Nada de estar embarazado me pareció femenino, de hecho, creo que tener un hijo, aislado debido a la pandemia, y enfrentar todos los hospitales y citas solo fue lo más duro y valiente que he hecho en mi vida“, dijo.
“Mi hijo sin duda aceptará que vino de mí, al igual que acepta todo el amor y la belleza que lo rodean, con los brazos abiertos“, agregó, al resaltar que para su hijo es normal tener dos padres.




