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Empresarios de EE. UU. enfrentan fuerte presión por inflación y crisis de suministros

La combinación de combustibles más caros, problemas logísticos y mayores costos de producción mantiene a las empresas estadounidenses ante un escenario de elevada incertidumbre, mientras la inflación continúa siendo uno de los principales desafíos económicos del país.

Los empresarios estadounidenses enfrentan un escenario cada vez más complejo debido al aumento de costos, las interrupciones en las cadenas de suministro y la volatilidad de los precios, factores que se han visto agravados por la guerra con Irán y las dificultades en el transporte marítimo.

Jeff Vojta, director ejecutivo de Dilworth Coffee, explicó a la cadena CNN que su empresa enfrenta interrupciones en el transporte, escasez de contenedores, mayores costos asociados a la situación en el mar Rojo y un incremento en el precio de los fertilizantes. “Estamos atravesando un período de disrupción que nunca antes habíamos experimentado”, afirmó.

La situación también ha obligado a las empresas a modificar sus estrategias de abastecimiento y planificación. Jack Buffington, director del programa de cadena de suministro de la Universidad de Denver, calificó el escenario como diferente al vivido durante la pandemia y señaló que actualmente existe un fuerte componente energético detrás de las dificultades.

El impacto también se refleja en los precios de los combustibles. El diésel en Estados Unidos superó los $6 por galón y alcanzó alrededor de $6.49 a mediados de septiembre, un nivel récord que incrementa los costos de transporte, agricultura, construcción y otras actividades económicas.

Empresarios consultados por el Instituto de Gestión de Suministros han expresado preocupación por la dificultad para trasladar los mayores costos a los consumidores sin afectar las ventas. En sectores como el químico, también se han señalado los aranceles y el conflicto en el estrecho de Ormuz como factores que complican la planificación y elevan los precios.

La presión sobre la economía estadounidense llega mientras persisten las hostilidades en Medio Oriente. Analistas citados por CNN señalan que, incluso si el conflicto terminara, una reducción rápida de los precios dependería de que se normalicen los flujos de petróleo y no existan daños prolongados en refinerías, oleoductos o terminales.

La combinación de combustibles más caros, problemas logísticos y mayores costos de producción mantiene a las empresas estadounidenses ante un escenario de elevada incertidumbre, mientras la inflación continúa siendo uno de los principales desafíos económicos del país.

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