Cada vez más países levantan las restricciones a pesar del alto número de casos
A partir de hoy, ya no habrá que presentar el certificado COVID para comer en bares o restaurantes o ir al gimnasio en Barcelona.

Cada vez más países levantan las restricciones a pesar del alto número de casos.
A partir de hoy, ya no habrá que presentar el certificado COVID para comer en bares o restaurantes o ir al gimnasio en Barcelona.
Tampoco habrá límite de diez personas para los encuentros privados.
El ocio nocturno sí permanecerá cerrado.
Una enfermedad que viene para quedarse
Con una de las tasas de vacunación más altas de Europa, España se prepara para tratar el coronavirus como una enfermedad que viene para quedarse y no como una emergencia.
Se trata de pasar de la crisis al control, abordando el virus como se hace con la gripe o el sarampión.
Aceptando que habrá contagios, las personas con más riesgo y los pacientes con complicaciones serán la prioridad.
En Cataluña se mantienen algunas restricciones
En Cataluña, Ómicron obligó a volver a instaurar el toque de queda en Navidad.
Algunas restricciones, como llevar mascarilla en exteriores, se quedan por ahora.
Las autoridades tratan así de prevenir el colapso del sistema sanitario.
Dinamarca elimina algunas medidas
También Dinamarca eliminará algunas restricciones en febrero, aunque mantiene otras.
En los lugares de trabajo seguirá habiendo gel hidroclórico, distancia y autotests.
El aumento de las reinfecciones en las próximas semanas podría tener consecuencias catastróficas en la producción. Las empresas temen quedarse sin personal.
Algunos expertos creen que la reapertura es apresurada y que mantener algunas restricciones evitaría un aumento de las infecciones. Hasta ahora, las empresas pueden pedir el certificado COVID a sus empleados.
Más de 50.000 personas dieron positivo por coronavirus el jueves, en un país en el que reabren los conciertos.
Cada vez más expertos y países apuestan por vivir con el virus
En Alemania, los casos diarios siguen bajo control a pesar de la nueva ola de contagios, que batió récords según el ministro de Sanidad.
Los casos diarios llegaron a 200.000 por primera vez y se espera que lleguen al doble antes de volver a disminuir a mediados de febrero.
Una caída que podría llegar algo más tarde debido a la mutación de Ómicron conocida como BA.2.
Hoy se ha llegado a otro récord de infecciones, con más de 1.000 nuevos casos por 100.000 habitantes en una semana.
Los contagios en personas mayores, muchas de las cuales siguen sin vacunar, es mucho más baja que la media. Y la variante Ómicron está algo debajo de las predicciones, según el ministro.
Todavía es pronto para relajar las restricciones, al menos hasta que esta nueva ola rompa. Una perspectiva muy realista para Karl Lauterbach, ministro de Sanidad alemán:
“Creo que por el momento tenemos a Ómicron bajo control en Alemania. Es una ola que no se puede controlar, pero sí sus consecuencias. Ese es nuestro objetivo. Queremos minimizarla”.
Las autoridades rusas evitan mayores restricciones
Las infecciones en Rusia empezaron a subir hace tres semanas, con unas cifras de nuevos casos diarios de 15.000 a principios de enero hasta casi 10.000 ahora.
Las autoridades, sin embargo, evitan imponer mayores restricciones y aseguran que el sistema sanitario está haciendo frente al ingreso de pacientes.
A principios de mes, el parlamento pospuso indefinidamente la decisión de introducir restricciones a las personas no vacunadas, una medida impopular entre quienes dudan si vacunarse o no.
Esta misma semana, las autoridades sanitarias han recortado el periodo de confinamiento para quienes han estado en contacto con pacientes de COVID de 14 a 7 días, sin ofrecer explicación alguna por la decisión.




