Bélgica depende por completo del gas natural licuado de Rusia
El incremento de las compras ocurre pese a que la Unión Europea busca reducir progresivamente su dependencia energética de Rusia.
Bélgica pasó a depender completamente de Rusia para abastecerse de gas natural licuado (GNL), luego de que la guerra en Oriente Medio provocara una fuerte reducción en los suministros energéticos destinados a Europa, de acuerdo con información publicada por Bloomberg.
Según datos recopilados por la agencia, Bruselas —que el año pasado fue el quinto mayor importador europeo de este combustible— adquirió cerca de 400.000 toneladas de GNL ruso, después de que las exportaciones hacia Bélgica desde otros proveedores cayeran más de un 40 % en julio, en comparación con el mismo mes de 2025.
El incremento de las compras ocurre pese a que la Unión Europea busca reducir progresivamente su dependencia energética de Rusia. Desde abril está en vigor una prohibición para celebrar nuevos contratos de corto plazo con proveedores rusos, mientras que una restricción total está prevista para entrar en vigor el próximo año.
Sin embargo, las interrupciones en los envíos procedentes de Oriente Medio han obligado a varios compradores europeos a recurrir nuevamente al combustible ruso para garantizar el abastecimiento.
Además de Bélgica, entre los principales importadores europeos de gas natural licuado ruso figuran Francia, España, los Países Bajos y Portugal. En conjunto, las compras europeas de este combustible aumentaron un 16 % interanual durante el primer semestre de 2026, alcanzando un valor de 6.900 millones de dólares.
En este escenario, Rusia se mantiene como el segundo mayor proveedor de gas de la Unión Europea, únicamente por detrás de Estados Unidos. La situación ha llevado a algunos analistas del sector a cuestionar la viabilidad de las restricciones a las importaciones rusas si persisten las interrupciones del suministro provenientes de Oriente Medio, según Bloomberg.




