22 años en la cárcel pasaran estos extorsionistas por asesinar a un comerciante en Izalco
De acuerdo con el ente fiscal, los dos miembros de la Pandilla 18 habían impuesto a la víctima una cuota de $50 mensuales en concepto de extorsión, pero al negarse a cancelar el dinero, planificaron asesinarla.

Por asesinar a una comerciante que se negó pagar la extorsión, estos pandilleros fueron condenados a 22 años de prisión, hecho ocurrido en Izalco, Sonsonate.
El Tribunal Segundo de Sentencia de Sonsonate, logró presentar pruebas en contra de Carlos Geovany Castillo Palma y Nelson Ernesto Pacheco Bolaños, quienes fueron encontrados responsables de haber asesinado a María Magdalena Hernández López.
De acuerdo con el ente fiscal, los dos miembros de la Pandilla 18 habían impuesto a la víctima una cuota de $50 mensuales en concepto de extorsión, pero al negarse a cancelar el dinero, planificaron asesinarla.
El ministerio público, detalló que el 17 de enero del año 2018 a eso de las 5:50 de la mañana, Pacheco Bolaños y Palma, junto con otros pandilleros se fueron a buscar a Hernández López, quien tenía una tienda en el cantón Piedras Pachas, al oriente del municipio de Izalco.
Al llegar al lugar tocaron la puerta de la tienda y cuando la víctima abrió, le dejaron ir varios disparos hasta asegurarse que estaba muerta.
«La Fiscalía General de la República logró hacer justicia para María Magdalena Hernández López, una pequeña comerciante que fue asesinada por pandilleros, al rehusarse a pagarles la mal denominada renta o extorsión», mencionó el representante de la FGR.
Por su parte el fiscal agregó que, con la abundante prueba incorporada al expediente logró destruir la presunción de inocencia de los dos pandilleros, durante el juicio el tribunal valoró de una forma íntegra los testimonios, documentos y pericias.
Los imputados fueron identificados por testigos como los que llegaron a la tienda a asesinar a la víctima, hubo reconocimientos y otras pesquisas que los ubicó en la escena.
Es importante mencionar que los investigadores de la Policía Nacional Civil que tuvieron a cargo las indagaciones declararon en el tribunal y manifestaron la forma en que lograron identificar a los homicidas.
Por otra parte, también se determinó que el móvil fue porque la propietaria de la tienda no accedió a sus pretensiones y la consideraron como una persona que estaba en contra de la pandilla.
En el cantón Piedras Pachas, los mareros condenados desde hace varios años habían estado cometiendo una serie de hechos delictivos, entre ellos extorsiones y amenazando a quienes se negaban a pagar la extorsión.




