Fallece el hombre de confianza de los papas San Juan Pablo I, San Juan Pablo II y Benedicto XVI
Angelo Gugel, nació el 27 de abril de 1935 en Miane, en la provincia de Treviso y provenía de una familia campesina.
El Vaticano reveló el fallecimiento de Angelo Gugel, el hombre de confianza de los papas San Juan Pablo I, San Juan Pablo II y Benedicto XVI, al que consideraron como un “testigo cristiano ejemplar” y de “generoso servicio” a la Santa Sede.
El secretario de Estado, cardenal Prieto Parolin, firmó la postura del Vaticano y manifestó que: “El santo padre expresaba sus sentidas condolencias a la esposa y a los hijos del difunto, recordando su vida honesta y su ejemplar testimonio cristiano”.
Durante la homilía, el Cardenal Parolin describió a Gugel como “un hombre bueno, un esposo amado, un padre ejemplar, gentil, discreto y justo”, destacando que su fe, nacida en contextos de pobreza, fue “sólida como una roca” y que “Celebrar el funeral de un testigo de la fe no es celebrar el final, sino renovar nuestra esperanza”, afirmó el purpurado.
En ese mismo espíritu, el Cardenal Stanislaw Dziwisz, exsecretario personal de San Juan Pablo II, definió a Gugel como “un siervo sabio y fiel, con prudencia evangélica, dedicación, discreción y disciplina”, agradeciendo su servicio leal a la Iglesia y a los Pontífices.
Angelo Gugel fue durante casi tres décadas asistentes de cámara en el apartamento papal, un cargo de máxima confianza que lo convirtió en testigo de algunos de los momentos más relevantes de la historia reciente de la Iglesia. Estuvo junto a San Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, día del atentado en la Plaza de San Pedro, acompañándolo desde el momento en que cayó herido hasta su traslado al hospital Gemelli.
Angelo Gugel, nació el 27 de abril de 1935 en Miane, en la provincia de Treviso y provenía de una familia campesina. Ingresó a la Gendarmería Vaticana en 1955 y, tras una grave enfermedad, pasó a la Gobernación del Vaticano. Fue llamado luego a servir directamente al Papa por el Obispo Albino Luciani, quien más tarde se convertiría en San Juan Pablo I, según relata Vatican News.
Siempre fue un hombre de perfil bajo y reservado, Gugel concedió pocas entrevistas. Sin embargo, en una ocasión recordó: “Mantener la confidencialidad sobre mi trabajo, incluso dentro de mi familia, era normal”. También compartió su emoción al escuchar por primera vez la histórica exhortación de San Juan Pablo II: “¡No tengáis miedo!”, pronunciada al inicio de su pontificado.
Se casó en 1964 con Maria Luisa Dall’Arche y era padre de cuatro hijos, Gugel fue considerado parte de la “familia papal”. Uno de los gestos más significativos de cercanía fue cuando San Juan Pablo II celebró la Misa por su esposa durante un embarazo de alto riesgo y posteriormente bautizó a su hija menor, un hecho que Gugel siempre recordó como signo de profunda paternidad espiritual.
Tras el funeral en Roma, los restos de Angelo Gugel serán trasladados a su ciudad natal de Miane, donde se celebrará una Misa memorial y su posterior sepultura.




