Frank R. James, a prisión por 6 meses por tiroteo en Nueva York

El tribunal federal de Brooklyn (Nueva York) ha decretado esta semana prisión incondicional sin fianza para Frank R. James, el afroamericano de 62 años detenido como presunto autor del tiroteo que el martes causó 23 heridos, diez de ellos por arma de fuego, en un vagón del metro de la ciudad.
Para justificar su decisión, el tribunal subrayó que la presencia de James en las calles supondría una amenaza “seria y activa” para la seguridad ciudadana.
Será procesado por ataque terrorista contra el sistema de transporte público y, si es declarado culpable, puede ser condenado a cadena perpetua.
Qué llevó al neoyorquino James, un hombre con un nutrido historial de antecedentes policiales, a disparar indiscriminadamente con una pistola Glock de nueve milímetros a los pasajeros, es algo que solo podrá determinar la investigación, incluida la valoración psiquiátrica que ha solicitado la defensa.
Un ser a la deriva, como tantos otros la cara b del sueño americano, la pesadilla, en cuya biografía se entremezclan la comisión de variados delitos (hurto, robo, acoso sexual) y los desórdenes de conducta.




