La guerra en Europa y los civiles

Según las agencias de noticias en el campo de guerra, Moscú acelera el asedio a Kiev, ataca a la población civil en las afueras de la capital y asfixia Mariupol tras fracasar la evacuación de sus habitantes.
Putin asegura que solo detendrá la guerra si Ucrania abandona la resistencia.
Los bombardeos vuelven a ensañarse con los civiles.
Cuando la guerra de Putin contra Ucrania cumple su undécimo día, el Ejército ruso, que avanza más lento de lo planeado y ha intensificado su ofensiva, ha vuelto a poner en la diana infraestructuras civiles, barrios residenciales y rutas de evacuación por las que personas desesperadas tratan de escapar de la violencia.
Mariupol, la estratégica ciudad portuaria asediada y bombardeada por las tropas del Kremlin, se asomaba este domingo al desastre después del fracaso del segundo intento de alto fuego consecutivo para evacuar a cientos de miles de personas atrapadas en lo que un día fue una pujante localidad industrial y que se ha convertido en una ratonera.
A medida que el Ejército ucranio y la sociedad civil se enroca en la resistencia, las fuerzas rusas redoblan su ofensiva contra Kiev, el corazón de Ucrania, y sus alrededores.
Los soldados de Putin han lanzado intensos ataques de artillería contra Irpin, una ciudad dormitorio a 25 kilómetros de la capital, en plena evacuación. El bombardeo ha matado al menos a tres miembros de una familia.




