Periodista Roberto Valencia admite que llevó un mensaje del pandillero “El Directo” a una jueza en 2018
Valencia se refriere a Gustavo Adolfo Parada Morales, conocido como "El Directo", quien fue acusado oficialmente en 1999 de 17 asesinatos cuando apenas él tenía 17 años de edad y lideraba la clica “Pana Di Locos” de la Mara Salvatrucha (MS-13) en El Salvador.
Las declaraciones del periodista español Roberto Valencia sobre un episodio ocurrido en el 2018 han generado cuestionamientos en torno a su relación con un cabecilla de la peligrosa estructura criminal de la pandilla MS cuyo radio de acción era el departamento de San Miguel, y que contaba el número de asesinatos según su edad.
Valencia se refriere a Gustavo Adolfo Parada Morales, conocido como “El Directo”, quien fue acusado oficialmente en 1999 de 17 asesinatos cuando apenas él tenía 17 años de edad y lideraba la clica “Pana Di Locos” de la Mara Salvatrucha (MS-13) en El Salvador.
A finales de la década de 1990, se convirtió en el líder de la clica “Pana Di Locos”, una de las células más activas de la Mara Salvatrucha (MS-13) en esa región del país, siendo considerado el primer pandillero mediático de la historia salvadoreña. Más tarde, tras conflictos internos con la referida clica, se vinculó a otra estructura menor conocida como la pandilla Mirada Locos.
En un video que circula en redes sociales, Roberto Valencia relata que “El Directo” le otorgó mucha confianza, al grado que le “pidió llevar un mensaje a una jueza”. Este antecedente ha sido retomado por quienes cuestionan su postura actual y piden explicaciones sobre lo ocurrido, porque pudo incurrir en un delito grave delito que puede ser sancionado con varios años de cárcel.

En la información del periodista no queda claro sobre el contenido del mensaje. Por ello, no es posible afirmar si se trataba de una felicitación de cumpleaños, una amenaza de muerte u otro tipo de comunicación, tal como lo señala el mismo vicepresidente de El Salvador y profesional en derecho, Félix Ulloa.
El episodio ha reavivado interrogantes sobre las declaraciones del periodista y el contexto en el que ocurrió el hecho. La discusión también plantea cuestionamientos sobre la coherencia entre sus antecedentes públicos y sus actuales señalamientos a otras personas.
Ahora queda en suspenso: ¿qué contenía realmente el mensaje de “El Directo” y cuál era su verdadero propósito? Para responder esas preguntas es necesario contar con más información verificable sobre lo sucedido.
Sin embargo, la actuación de Roberto Valencia trasgrede su trabajo como periodista que debe de limitarse a investigar, recoger información de hechos y de trasladarlos a la población en general, ya que pasa a ser “correo humano” de un delincuente de alta peligrosidad que tenía en sus manos matar o perdonar la vida de las que fueron sus víctimas.




